La genial (y larga) historia de Eurovisión
Hace unos días que se ha celebrado la 69 edición del festival de la canción europea «Eurovisión», y es que, mucha gente ha alzado la voz sobre el certamen y han mostrado que no tienen mucha idea de la gran historia de este festival, así que, para eso he venido! 🙂
Aquí abajo te cuento con detalles la historia del festival, el cual, curiosamente se celebró por primera vez en Suiza, igual que la edición de este 2025.
Los origenes de EUROVISIÓN
En plena reconstrucción de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, la Unión Europea de Radiodifusión (UER) buscaba un proyecto que uniera a los países del continente.
Así nació la idea de un festival musical emitido en directo por televisión,para que todos los ciudadanos deEuropa se unieran a través de la música.
El primer festival se celebró en Lugano, Suiza, con la participación de solo siete países. Cada uno presentó dos canciones y el jurado decidió el ganador a puerta cerrada.
Esta primera edición la ganó el anfitrión, Suiza con su gran artísta Lys Assia y la canción «Refrain»
Los 60: años de consolidación y expansión
Durante la década de los años 60, Eurovisión fue ganando prestigio. Más países comenzaron a participar y se empezaron a establecer reglas más interesantes, como la interpretación de las canciones en los idiomas oficiales de cada país.
Fue también la era en que la televisión en color se empezaba a introducir en algunos países, aunque Eurovisión siguió en blanco y negro hasta 1968, cuando España acogió el festival en color por primera vez, gracias a «La La La» canción de Massiel
Uno de los grandes hitos de esta época fue en 1969, cuando hubo cuatro ganadores empatados: Reino Unido, España (Con nuestra Salomé y su «Vivo Cantando»), Países Bajos y Francia. Esta situación llevó a la UER a modificar el reglamento para evitar futuros empates.
Abba y el comienzo de la era del europop
Un momento histórico fue cuando el año 1974 ABBA ganó representando a Suecia con la canción “Waterloo”.
Fue la primera victoria de un grupo pop moderno en el festival y marcó un antes y un después en el impacto comercial de Eurovisión, tanto que a día de hpy sus canciones siguen siendo reconocidas en todo el mundo y la saga de «Mamma Mía» a la que pusieron banda sonora siguen renovandose continuamente.
Gracias a ABBA, el concurso ganó una gran proyección internacional y comenzó a considerarse también una plataforma para lanzar carreras musicales y dar una gran promoción a nuevos artístas.
Ese mismo año, el evento fue televisado en directo a más de 30 países, algunos incluso fuera de Europa, como Jordania o Túnez.
Los comienzos de las semifinales
Con la caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS, muchos nuevos países buscaban integrarse en las instituciones europeas, y Eurovisión fue una puerta simbólica y cultural para ello.
Países como Estonia, Letonia, Lituania, Eslovenia, Croacia, Rumanía o Rusia comenzaron a incorporarse al festival, lo que aumentó significativamente el número de participantes.
Fue en 1993 que se introdujo una semifinal por primera vez para seleccionar qué países del este podían pasar a la final, ya que no había espacio suficiente para todos.
Fue en 1993 que se introdujo una semifinal por primera vez para seleccionar qué países del este podían pasar a la final, ya que no había espacio suficiente para todos.El sistema era completamente diferente al actual, se realizaba una simple criba por calidad musical.
Debido a esta criba Alemania quedó fuera y supuso un gran problema económico, de ahí el BIG 5 (aunque de eso ya te hablé en otro post 😉)
No fue hasta 2004 que se implementaron las rpiemras semifinales tal y como las conocemos ahora.
Este cambio fue decisivo para abrir el festival a todos los países interesados, sin dejar fuera a los nuevos integrantes. Desde entonces, hay dos semifinales y una gran final con alrededor de 26 países.
También fue el inicio del formato moderno del festival, con grandes escenarios, efectos de iluminación espectaculares y una estética cada vez más cercana a un show televisivo global.
Australia y la Globalización de Eurovisión
En 2015, Eurovisión celebró su 60 aniversario y, como parte de esa celebración, se invitó a participar a Australia, un país con una fuerte base de fans del festival desde hace décadas.
La propuesta fue tan bien recibida que se le permitió volver en años sucesivos, convirtiéndose en miembro permanente invitado, aunque sin derecho automático a la final.
Esto marcó un punto de inflexión global: Eurovisión ya no era solo un evento europeo, sino una celebración internacional del espectáculo, la diversidad y la música.
Y hasta aquí el post, espero que te haya gustado y hayas aprendido un poco sobre la historia tan bonita y curiosa de este festival.
Pronto hablaremos sobre los sistemas de votación en Eurovisión, que es un tema muy hablado estos días, pero mientras tanto, puedes echar un vistazo a los otros post 😉
Nos vemos pronto!!